Imagínate que un día te enamoras de una mujer fantástica y que por ese amor te ves envuelto en un misterio que pondrá en riesgo tu vida.
Imagínate que el amor que sientes por el hombre del que te acabas de enamorar se tambalea por un acontecimiento del que te sientes culpable, y hace que te enfrentes a tus propios miedos.
Eso les sucedió a Jacobo y Ana cuando recién estrenado su amor tuvieron que lanzarse a la búsqueda de un cuadro de Antonio Saura: El Grito, después de ser robado del Museo de Bellas Artes de Castellón.