Poco podía imaginar Rodolfo Montero que la muerte súbita y misteriosa de su padre le obligaría a regresar antes de lo previsto del luminoso y vibrante París para ocuparse de los negocios vinícolas familiares en Cariñena.
A su lado, su flamante esposa Solange observa con ojos de joven enamorada la sombría Casa de Loma que, a partir de ahora, será su nuevo hogar. Pero su mirada, brillante de curiosidad, no pasa desapercibida para Dionisio, hermano mayor de Rodolfo y un hombre vencido por la vida, que necesita una razón para no hundirse del todo en el pozo de la desesperanza.